Se ha ido el más grande poeta palestino de la resistencia, el maestro Mahmud Darwish. A los 67 años de edad, su corazón no soportó una cirugía mayor y dejó de existir físicamente en Houston- Texas. Sirva la poesía de este gran hombre de letras para reflexionar sobre la causa palestina que defendió con una pluma tan sensible como certera, que nunca calló ante la injusticia y el dolor de su pueblo.
Podemos acercarnos cada vez a ese sentimiento indignado de lucha a través de su obra. La inspiración de Mahmud Darwish no termina con su muerte. Todos los que conocemos su literatura lamentamos que sus ojos no hayan visto a la Palestina libre que siempre soñó. Esperamos todos los que quedamos todavía poder verla y alegrarnos mil veces por él y por todo el pueblo palestino.
Abraza a su asesino (Menos rosas)
1986
Abraza a su asesino para lograr su clemencia: ¿te enfadarías mucho conmigo si sobreviviera? Hermano… hermano: ¿qué he hecho para que me asesines? Dos pájaros vuelan sobre nosotros, apunta hacia arriba. Dispara tu infierno lejos de mí… ven a la choza de mi madre para que te prepare las habas. ¿Qué dices? ¿Qué dices? ¿No soportas mi abrazo ni mi olor? ¿Estás cansado del miedo que me habita? Entonces arroja ese revólver al río. ¿Qué dices?… ¿Un enemigo en la ribera del río ha dirigido su metralleta hacia el abrazo? Entonces dispara contra el enemigo. Escaparemos juntos de sus balas y escaparás de tu delito. ¿Qué dices? ¿Me matarás para que el enemigo vuelva a su casa/nuestra casa y tú retornes al juego de la caverna? ¿Qué has hecho con el café de mi madre y de tu madre? ¿Qué crimen he cometido para que me asesines, hermano? No desataré la cuerda del abrazo. No te dejaré.
Mamud Darwish
