El día de ayer se aprobó en el Congreso de la República la ley que promueve la inversión privada en los alrededores de zonas turísticas/ históricas/ arqueológicas. Sin embargo, el texto ha sido modificado de manera que hay un importante cambio. La ley aprobada señala que las regiones pueden decidir si aceptan la aplicación de la misma o no, dentro de su región. Esto último, creo yo, aplacaría las iras encendidas. Sin embargo, ¿están informados los pobladores de Cusco sobre esta modificación? Lo más probable es que no lo estén. ¿ Por qué no lo están? Porque a nadie le interesa que lo estén.
Las autoridades han aprobado una ley, que viene desde Lima y ha sido promovida por un congresista de Lima, Carlos Bruce. Pese a que a la mayoría de congresistas les debe interesar muy poco lo que piensen los ciudadanos, esta vez ha quedado en evidencia que la inexistente retroalimentación entre nuestros representantes y los ciudadanos genera serios y muy graves problemas. Llo que está ocurriendo en Cusco que está provodando pérdidas económicas que todos lamentamos y han podido evitarse en gran medida incluyendo al ciudadano en la discusión de normas que los van a afectar de manera cercana
Carlos escribió,
Marzo 5, 2008 @ 9:18 pm
Pues yo creo que la protesta por parte de la “población”, está totalemente justificada. Más allá del aprovechamiento propio que puedan hacer de ésta las autoridades respectivas. ¿Quién (es) garantiza (n) que las potenciales concesiones se harán respetando las áreas intangibles de las zonas en cuestión?
¿El gobierno central? ¿el gobierno regional repectivo ?…mmm. No hay confianza en la población, y con justificada razón. La ley, en teoríal, es buena, per el trecho que existe entre esta y la realidad es muy amplio.